lunes 26 de octubre de 2009

A proposito de Donde viven los monstruos

La editorial Alfaguara, en versión castellano y la editorial Kalandraka, en versión gallego, acaban de reeditar el álbum clásico de Maurice Sendak Donde viven los monstruos. Lo que hace de un álbum ilustrado una joya es sobre todo su contenido editorial, el conjunto de texto e imagen que el autor-ilustrador vierte en el libro. Ahora bien, el trabajo editorial marca la diferencia entre los libros y contribuye a que el lector ame una u otra opción en función de la realidad del libro publicado. Viene esto al caso porque la edición en gallego es preciosa en todos sus aspectos elección del papel, color y gramaje, tipografía, así como en la decisión del tamaño mientras que la de Alfaguara le hace al amante del libro infantil preguntarse por qué habrán desaprovechado los editores la ocasión de hacer un objeto bello. Y esto es todo.

martes 13 de octubre de 2009

Segunda entrega de libros felices


La verdad es que resulta más difícil de lo que parece elaborar una lista de libros felices. ¿Cuántas veces habéis cerrado un libro con la sensación de que a pesar de su tremendismo o de su dureza, ofrece un mundo más verosímil que vuestra propia imagen del mundo real? Sin duda, muchas veces porque ahí reside la esencia de la literatura. Sin embargo, los libros felices rara vez conmocionan. Eso sí, aportan felicidad, contagian alegría, deseos de cambiar de vida y romper con la rutina cumpliendo sueños como comprar una bodega en la Toscana o, pongamos el caso, cultivar tomates ecológicos en una granja pérdida de Massachuset. Rara vez comentamos lo sano que resulta leer un libro fútil insuflado de ligereza como un buñuelo de viento. Para eso debe servir esta lista para recordar esos títulos que podemos llevar a la habitación de un enfermo o entregar llave en mano en momentos bajos. Los libros felices deberían recetarse como una medicina que restañe el alma. Y de vez en cuando olvidarnos de ciertos fatalismos, bastante coñazos, y alegrarnos de que la literatura sea un vagón lleno de pasajeros de muy diversas procedencias que traquetea hacia un destino común: la vida plena de lector.
Y después de este rollo macabeo, más libros felices. Lucía recomienda Divina Providencia (ligero pero muy entretenido) y una pequeña joyita de Soseki, Botchan, un libro que a mí me encanta pero que los lectores encuentran controvertido. Para unos es muy triste y para otros cómico. Tal vez yo no encuadraría en la categoría de felices pero con la misma arbitrariedad con que incluyo al de Ítalo Calvino, es decir que podrían estar los dos o ninguno de ellos. El que sí que me aparece que encaja perfectamente es Delicioso suicidio en grupo que nos sugiere otro lector/a. Y este sí lo apunto a la lista de los cinco siguientes magníficos.

Delicioso suicidio en grupo (Arto Paasilinna)

Si os pasa por la cabeza alguna vez esa terrible idea de acabar con todo, el libro del escritor finlandés os hará ver lo maravillosa que es la vida, lo paródica y burlesca que puede llegar a ser cuando un grupo de suicidas, a bordo de un autobús rumbo a ninguna parte, intente conciliar talantes para suicidarse en grupo. ¡Un libro
de un ironía genial! Y si no me creéis os remito al capítulo de los suicidas en un hotel suizo.

Los relatos del padre Brown (Chesterton)

El protagonista de la saga de relatos, un cura católico a la antigua usanza, anda a la zaga de los más tontorrones enigmas. Me gusta especialmente su socarronería porque provoca la sonrisa de una forma natural.


84 Charing Cross Road (Helene Hanff)


Amo este libro. Siempre he sentido una devoción secreta por la atmósfera de una librería. No tanto porque hubiera una en concreto que me enamorara, sino por la suerte de un/a librero/a de poder abrir cajas de libros y poder elegir su próxima lectura de un arsenal de mercancía. Helene Hanff sabe recrear en muy pocas páginas la magia que surge entre dos personas enamoradas de los libros.


Jonathan Strange y el señor Norrell (Susanna Clarke)


Reconozco que esta apuesta es arriesgada porque se trata de un tocho y encima aclaremos que el argumento de la novela va de ¡magia! Sin embargo me fastidia muchísimo acordarme de todo cuanto ocurre en el libro, en parte porque disfutaría de estrenar la emoción que me produjo su descubrimiento, y en parte porque es tan original!!! La prosa de la autora destaca por su ironía, su gracejo y su desenfadada herencia borgiana. Atreveros a descubrir a Susanna Clarke y si dudáis empezad por un volumen más liviano: Las damas de Grace Adieu.

Y por ahora eso es todo. Javier, nos comenta, que él incluiría Las aventuras del soldado Svejk, pero yo no la he leído, así que de momento dejo en suspenso las nuevas entradas para refrescar la memoria sobre otros títulos.

domingo 20 de septiembre de 2009

Cinco primeras entradas de una lista de libros felices


¿Qué es un libro feliz?
La definición se la dejó a los humoristas de la blogosfera, que son muchos y muy locuaces. Seguro que gente como loqueahorroenpsicoanalisis.blogspot.com encuentra mil y historias para comentar este post. Mi labor como librera es propiciar encuentros entre gente alicaída o deseosa de pasar un buen momento con el libro en cuestión. Y no es fácil, porque los escritores, en general, prefieren el drama a lo liviano. ¿Un extraterrestre que se convierte en el duque de alba y es adicto a la pepsi y los churros? No es serio, pardiez. Y el humor, sí es serio, más aún: es contundente y necesario.
Si amplío la etiqueta a libros felices es porque, algunos libros, aún no conteniendo un ápice de humor (casi imposible,) transmiten esta sensación grata. Así que manos a la obra.

Mi lista de libros felices con las cinco primeras entradas :

Mi familia y otros animales (Gerald Durrell)
Cuando la familia Durrell se traslada a la isla de Corfú cada miembro del clan trata de buscar su sitio en el mundo. Jaleados por Spiros, el griego que habla inglés como el que habla esperanto, y comandados por mamá Durrell, se producirán mil y una incidencia pintoresca.

Brooklyn Follies (Paul Auster)

Empieza como un folletín venezolano, muerte, desolación, fracaso, abandono y termina como un capítulo de La Casa de la Pradera, con todos los Ingells juntos y felices.


Sin noticias de Gurb (Eduardo Mendoza)


El episodio del marciano intentando confeccionar una tortilla debería estar en los anales de la historia de lo jocoso. Mi escena favorita del libro es la del pobre que humildemente declara "pedir a domicilio" . Hay que leerlo.

Noticia Bomba (Evelyn Waugh)


El periodismo más vitriólico y ridículo que se puede leer. Tomo un comentario prestado de Borges y recogido en El País: "Evelyn Waugh ha declarado: 'Distracciones: comer, beber, dibujar, viajar, calumniar a Aldous Huxley. Odios: el amor, la buena conversación, el teatro, la literatura, el principado de Gales".


Un año en Provenza (Peter Mayle)

El problema de tener una casa en cualquier parte del mundo es que los amigos y menos amigos se animan y te visitan. Si queréis reíros un rato, disfrutar con el retrato de los meridionales franceses y seguir las trapisondas del bueno de Peter, leedlo.

El vizconde demediado (Italo Calvino)

En esta fábula del genial Italo Calvino, complementaria en lectura a las otras fábulas de nuestros antepasados: el baron rampante y el caballero inexistente, el vizconde tiene que aguantarse con una existencia muy insatisfactoria: en la batalla contra los turcos pierde la mitad de su ser bueno y se convierte en un ser odioso...
Y no cuento más.

domingo 13 de septiembre de 2009

Cuando un libro decepciona

Me gustan mucho los libros ambientados en el mundo culinario, mi otra gran pasión. Y cuando llegó a la librería el de Mónica Ali, En la cocina, me lancé en picado. Aproveché unas minis vacaciones en Marrakech para incorporar al exotismo de la ciudad, el exotismo de la cocina donde trabaja Gabriel, el chef protagonista. Tras leerlo minuciosamente, al principio, y muy superficiamente desde la mitad, he llegado a la conclusión de que a la autora sólo le interesaba la autenticidad, por lo que se ha dejado en el tintero el material indispensable de todo creador: un hilo narrativo que te anime a adentrarte en el mundo de tus personajes y sirva de motor de la novela. En su ánimo por brillar con luz propia Mónica Ali ha olvidado la importancia que en narrativa tiene una trama bien construida. No puedo decir que me guste cómo escribe la autora ni tampoco su forma de narrar, pero sí en cambio reconozco oficio, así que habrá que esperar una nueva ocasión para juzgarla. Tal vez mi listón estaba alto y esperaba mucho.

domingo 9 de agosto de 2009

Domingo Villar, la estrella de la feria del libro de A Coruña


Me encanta dar esta noticia: un autor de Vigo, afincado en Madrid, ha sido la estrella de la feria del libro de A Coruña y por partida doble: record de ventas en en gallego y castellano. A eso se le llama hacer doblete. Me gusta que el autor de Ojos de agua y La playa de los ahogados, se haya ganado el interés de los lectores vía recomendación. Y me encanta, sobre todo, porque este hombre me cae estupendamente, tanto sus libros como en la vida real. Parece sacado de sus propias novelas, un mix entre Rafael Estévez y Leo Caldas, una especie de pillaban socarrón al que le encanta quitarse importancia, entre otras cosas porque no se la da. La vida de Domingo ha pasado por muchas visicitudes personales y laborales y todas ellas las cuenta, como de pasada, al modo cunqueriano arrancando sonrisa tras sonrisa. Su filosofía vital y sus propias experiencias aparecen en sus novelas muy matizadas por el tamiz de la ficción; como el hecho de que utilice a Rafael Estévez para explicar cómo ve un recien llegado a Galicia a los naturales de esta tierra. No quiero destripar ninguna escena hilarante pero hay algunas que sólo pueden ser escritas por un experto en retranca gallega. Domingo va a seguir ganando lectores porque es nuestro Camilleri patrio y en su Leo Caldas, más serio y melancólico que el bueno de Salvo Montalbano, se aprecian destellos del mismo humor, de la misma fuente de inspiración para explicar el mundo a quien quiera coger un libro y, como en el principio de los tiempos, hacer algo muy sano: ponerse a leer.

domingo 19 de julio de 2009

Marta Rivera de la Cruz protagonista de nuestro próximo club de lectura


Marta Rivera es de la clase de escritoras a quienes apetece leer a poco que se le escucha. Es una mujer amena, comunicativa y humilde. Sus numerosos premios literarios (entre ellos el finalista del Planeta por En tiempo de prodigios) no han cambiado su pasión por contar historias. Posee una fértil imaginación que se dispersa irremediablemente hacia la búsqueda de decenas de caminos por los que discurrir. Sus personajes están marcados por la dualidad juventud-vejez (crisis existencial-final de camino). Su principal virtud literaria, desde mi punto de vista, es su capacidad narrativa. En sus libros nunca hay cháchara y como buena conocedora de las herramientas del oficio de escribir es capaz de armar unos personajes que podrían ser perfectamente personas fuera del guiño de la ficción. Me enganchó la manera de estructurar literariamente el duelo que Cecilia, la protagonista de la novela finalista del premio Planeta, vive en relación a la muerte de su madre. Y me enterneció la falta de glamour de Mario, ese dechado de desgracias, que enamorado de la normalidad, dota a "La importancia de las cosas" de chispa y originalidad.
Tenemos la suerte de contar con Marta Rivera en el club de lectura extraordinario que la librería Nós ha organizado durante la feria del libro de A Coruña. La cita será el domingo 2 de agosto, a las 19:00 horas en la carpa de eventos.

martes 14 de julio de 2009

Por favor, un poco de humor


Me gusta reírme. Es más: me encanta sonreir y la gente que sonríe como esbozo o con la línea de los labios en ascendente. También disfruto tronchándome y recuerdo momentos de gran hilaridad en los viajes en tren relacionados con los libros de Evelyn Waugh, en especial con Noticia bomba y Decadencia y caída. Este feliz recuerdo ha aflorado con motivo de la edición de la obra no venal "El mejor humor inglés" con que Anagrama celebra sus 40 años en el mundo editorial. Comparto con Herralde su afición por este humor socarrón, tontorrón, torcido y estirado. ¡Y cómo me he divertido de lindo esta semana con los imposibles diálogos de Bertie y Jeeves, su mayordomo! Os recomiendo una dosis de humor, ya sea de la mano de los pérfidos de Albión:_Waugh, Wodehouse, Saki o Douglas Adams o del chisposo Mendoza y sus Pomponios, Sugrañes o alienígenas en busca de Gurb. (Por cierto, el libro de regalo se puede conseguir con la compra de dos libros de Anagrama. Vale también que sean de bolsillo.)